El éxito de la literatura erótica

Hace aproximadamente cuatro años empezó a extenderse una moda en la literatura que se ha mantenido hasta la actualidad: la literatura erótica. Pero, ¿a qué se debe este éxito tan repentino?

“Siempre ha habido literatura erótica y aficionados a la misma. La única diferencia es que de un tiempo a esta parte este género literario ha dejado de ser uno más para convertirse en uno de los privilegiados que consiguen figurar en la lista de los best sellers a nivel mundial, lo que ha hecho que esté en el punto de mira tanto de críticos como de lectores de toda clase”, comenta Ariadna Ibáñez, crítica literaria.

El germen de este fenómeno literario fue, como todos sabemos, “Cincuenta sombras de Grey”, una novela erótica que logró conquistar a toda una generación de mujeres de diferentes edades e intereses: solteras, casadas, con hijos, sin hijos, trabajadoras, amas de casa, etc… Todas fueron cautivadas por los encantos de esta saga.

“Desde mi punto de vista, la popularidad de esta novela se debe a que la escritora supo conjugar a la perfección las dosis de romance y sexo que necesita una novela erótica para convertirse en un best seller como sucedió”, expone.

Y es que se trata de un género literario muy complicado de conseguir puesto que requiere de un talento natural para describir las escenas de sexo.

“La literatura erótica se caracteriza por relatar un encuentro sexual de una manera sutil pero directa. Aunque a primera vista esto pueda parecer una contradicción lo cierto es que la finalidad es encontrar el equilibrio entre ambos puntos. Contar cómo se vive el sexo sin llegar a ser vulgar pero también sin pecar de querer esconder determinadas palabras o acciones que son imprescindibles en esta clase de escenas. De hecho, cualquier escritor, sea cual sea su género, afirma que lo más difícil es escribir las escenas de sexo, evitando caer en los tópicos, en los eufemismos o en la pura pornografía”, explica.

Quizás esta sea la simple razón por la que la literatura erótica ha logrado triunfar: porque por fin ha encontrado su punto intermedio, desde el que puede relatar sus historias de una forma natural, tal y como debe de ser.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *